martes, julio 26, 2011

Vidas prometidas, Guillermo Busutil

Tropo Editores, Huesca, 2011. 185 pp. 17 €

Cristina Consuegra

Apenas han transcurrido cuatro meses desde la publicación de Vidas prometidas, de Guillermo Busutil, y este título ya ha alcanzado la segunda edición en un tiempo record, y lo que es más elogiable, en un momento como el actual. Precisamente, creo que uno de los motivos que ha impulsado este libro a una prometedora carrera de fondo es el momento que acontece, mejor dicho, la manera con la que Busutil subjetiva la realidad, cómo la ficciona; el modo narrativo con el que encara lo Real y su reverso. Porque el autor no busca conceder consistencia a ese debate sobre si la ficción debe modificar o no la realidad, simplemente, en ese empeño por dignificar miradas poco habituales, afronta un presente a través de un ramillete de historias que conduce al lector a ese lugar privilegiado donde la realidad se muestra como algo único e irrepetible.
Vidas prometidas, octavo libro en la nómina de títulos de Busutil, está compuesto por trece cuentos que su autor articula en torno a tres ejes complementarios: el afrontamiento de un presente con clara vocación de pasado, la disección de una realidad multiforme y la cartografía sentimental de los personajes que componen las diversas historias. A esta tríada hay que sumar la prosa implacable, transfronteriza, que emplea el autor a la hora de ejecutar las historias, prosa que se ve reforzada por ese tono audaz que Busutil logra en este libro de cuentos, un tono que suele acompañar a aquellos escritores conscientes de que sus propias existencias, irreversiblemente, están trenzadas con asuntos ficcionales.
“Estrella sin ley”, primer cuento del libro, es un relato en el que su autor hace confluir los tres elementos temáticos. Intuyo que esta selección de orden no ha sido hecha por azar o capricho, ya que es el cuento responsable de embriagar al lector, sumergirlo en una suerte de estado que trasciende al tiempo, una historia deliciosa en la que el fútbol, los duelos crepusculares en un patio de colegio, la firme creencia en la literatura y el latir desbocado de un horizonte que se aproxima con traje de juventud se presentan como motores de la narración, y donde la memoria es empleada, según advirtió Nabokov, como negociadora del tiempo, como instrumento que todo escritor debe emplear en sus obras. Además, este cuento poderoso esconde entre sus frases, entre los gestos de Gross, Vélez o Zárate, una alteridad no disimulada, alteridad que su autor desarrolla a través de la simbología del territorio memorístico y que hace (re)aparecer en cuentos como “La siesta de Odiseo” y “On the Air”.
En esa reescritura de un tiempo, en ese interpretar borgiano de la memoria a través de todo aquello que nos ha ayudado a ser los adultos que somos —sin dejar de mirar de reojo a ese pasado que siempre permanece alerta—, Busutil realiza un recorrido exhaustivo por las filias y fobias contemporáneas, poniendo el aparato ficcional al servicio de la escenografía social. Este ejercicio reflexivo me hace recordar aquella frase de Doris Lessing sobre la relación escritor/realidad, «Nada es sólo personal», así, Busutil nos habla sobre el acoso laboral, sobre la soledad en la senectud, sobre el poder y sus circunstancias… sobre el miedo a vivir.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy un lector asiduo de La Tormenta y de otros blogs como el de Sergi, el sindromechejov, el de justo serna y de otros en los que he visto estupendas reseñas de este libro. Terminé comprándolo para comprabar tantos parabienes y lo cierto es que no sólo no me ha defraudado sino que son de los mejores cuentos que he leído en años: reflejan la sociedad actual, las vidas de mucha gente que podríamos ser nosotros, el desencanto del M15..con un lenguaje intenso, emotivo y poético.

Anónimo dijo...

Enhorabuena a Busutil. Vidas prometidas es un libro estupendo, una lección de literatura y de mirada sobre la realidad. A quines no hayan leido este libro le recomiendo que lo hagan y disfruten y se emocionen con el maravilloso La siesta de Odiseo, el doloroso la señorita Margot, el delicioso Los futuros de Voltaire. Y si les quedan ganas de seguir disfrutando busquen sus libros Drugstore o Nada sabe tan bien como la boca del verano. No sereis defraudados. A mi es un escritor que me parece muy original y personal desde que lo descubrí en Páginas de Espuma.
Alfonso Vidal

L.P dijo...

Vidas prometidas, es uno de los mejores libros que he leído este año. Cada relato contiene un trozo de vida, un compendio de emociones, sentimientos y recuerdos contados con una prosa muy bien cuidada y que te sumerge en el mundo de cada personaje, dónde desde el primer relato te atrapa y van apareciendo en las distintas etapas de su vida dónde se van reencontrando. Me gustó mucho que siempre dejara la puerta abierta a la esperanza en cada historia, a pesar de que fuera agridulce.

Abrazos
Loli Pérez

Anónimo dijo...

Vidas Prometidas es uno de esos libros que te descubren otra mirada sobre la realidad, sobre el lenguaje y la manera de contar historias. Los cuentos están llenos de gatos, de detalles hermosos, de frases poéticas, de ideas que te pellizcan y te hacen reflexionar sobre el paro, la violencia, internet, la politica, la familia, la lectura, el acoso laboral, la tiranía del dinero. Hay cuentos preciosos como el de la Señorita Margot, Shaw, La Siesta de Odiseo, La Promoción Oxford que te atrapan y seducen. De lo mejor que he leido este año.

Alicia Llorach

Lazaro Lluch dijo...

Hace unos meses el programa de cultura de Canal Nou recomendo este libro y me lo compré. Su lectura fue fascinante, descubrí un escritor comprometido y critico con la realidad actual, con una sensibilidad exquisita en el uso del lenguaje y en las historias humanas, emotivas, cercanas que te hacen pensar. Todos los relatos son magníficos pero me gustaron especialmente el de Estrella sin ley, un homenaje a Raíces Profundas y a la épica del westerne, el del periodista acosado y el de La Siesta de Odiseo, un bello homanaje a la lectura. Lo recomiendo. Yo he regalado un apr de ejmplares a amigos que han compartido conmigo la huella que deja este libro.

olivia olveira dijo...

Soy una lectora habitual de relatos porque encuentro que hay más libros de cuentos interesantes y originales que novelas. Siempre leo el blog y a veces compro libros por las reseñas. Con Vidas prometidas fue la revés: me atrajo la portada tan poética y después descubrí a este autor y a sus cuentos que me hicieron recordar historias de mi padre, las peliculas a las que me levó, su amor por los libros. Son vidas llenas de momentos cotidianos que te descubren su magia, la ternura de las emociones y también el dolor. Me han gustado muhco Flor en la ventana, El Cumpleaños de Oliver Gide, El Paraguas Amarillo y me he reido con los anuncios de publicidad que hay entre los cuentos. Es un libro ideal para las vacaciones o para regalar a las amigas a las que les guste leer y la poesía.

ssallurtegui@hotmail.com dijo...

Hola toementosos. ¿qué haría yo sin vusestras recomendaciones? En Bilbao tenemos un grupo de amigas lectoras que visitamos la Tormenta, seguimos un libro y luego lo leemos. Cuando terminamos nos vamos a cenar y hablamos de las impresiones. Hace dos semanas, mi amiga Aiantze propuso este libro después de leer una reseña estupenda en El Correo. Todas hemos coincidido en que las historias son estupendas, muy humanas con sus tragedias y esperanzas. Nos gustó el juego de los apellidos : Poe, Proust, Defoe, cómo cruza a los personajes y los relaciona con la publicidad que hay entre cuento y cuento. LO que menos es que hya pocas historias protagonizadas por mujeres pero en conjunto es un libro diferente, tanto por las metáforas que ahce el escrtior como por la manera de contar las historias. A todas nos intriga qué flor seremos para el mago de Los Futuros de Voltaire. Bueno, no me enrollo, escribía porque me ha gustado ver el libro aquí y compartir lo que escribe Cristina Consuegra.