lunes, marzo 15, 2010

Perdona pero quiero casarme contigo, Federico Moccia.

Trad. Patricia Orts. Planeta, Barcelona, 2010. 672 pp. 18,90 €

Carmen Fernández Etreros

Segunda parte del éxito indiscutible para lectores juveniles, y no tan juveniles, Perdona si te llamo amor. Novela que abrió en Italia una controvertida polémica desde su publicación, ya que plantea una relación entre un pareja con veinte años de diferencia de edad: Niki una joven estudiante de 17 años y Alessandro un publicista triunfador de 37 años. Ambos superan todos los prejuicios sociales, vitales y emocionales en aras de su incomprendido amor, y en esta segunda parte tras un año de relación se les vuelve a plantear otro reto: el matrimonio. Cuarto libro del autor italiano Federico Moccia tras A tres metros sobre el cielo, Tengo ganas de ti y Perdona si te llamo amor.
Perdona pero quiero casarme contigo es una novela de lectura y estructura sencilla, apoyada en un lenguaje fresco y espontáneo. Escrita para desconectar y dejarse llevar por los ágiles diálogos y la falta de descripciones largas y complicadas. Una novela ligera sobre el poder irresistible del amor. Un cuento moderno en el que sobrevive un príncipe azul y triunfador que se la juega pidiendo matrimonio en un helicóptero a la princesa estudiante y descalza. Una novela a veces predecible pero cuyos recursos se enmarcan dentro de una trama lineal y esperada.
Esta vez la novela de Moccia se centra menos en la relación amorosa de los protagonistas y más en la influencia de los agentes exteriores a la pareja: los familiares, las hermanas posesivas que quieren controlar todo en la boda de su hermano, los amigos cuarentones desengañados de sus relaciones, las amigas veinteañeras que no comprenden la prisa de su amiga por casarse, las tentaciones que les pone la vida en el camino... La relación de Alessandro y Niki se queda apartada por todo lo que les rodea y les coloniza. A la vez se siente palpitar en la novela el ambiente de este siglo la música, la moda, las fiestas... Problemas incluso como el divorcio o las infidelidades conyugales de sus amigos cuarentones como Enrico, Flavio y Pietro o los embarazos no deseados juveniles como el de Diletta, son tratados en la novela de Moccia sin dramas ni graves debates.
Una novela como he señalado ligera y entretenida, sin grandes reflexiones ni honduras pero bien escrita y que refleja los problemas de ciertos sectores de la sociedad y que triunfa sin duda entre los jóvenes lectores.