jueves, octubre 29, 2009

Solo con invitación: Los vivos y los muertos, Edmundo Paz Soldán

Alfaguara, Madrid, 2009. 200 pp. 15,50 €

Eduardo Fariña Poveda

Impactante. En un breve lapso de tiempo suceden una serie de hechos estremecedores en un pueblo de Estados Unidos cerca de la frontera canadiense. Una cadena de crímenes y accidentes ocurren en Madison. Con una trama en tiempo real, Los vivos y los muertos podría dar carpetazo al Mientras agonizo de William Faulkner y además podría inspirar videoclips de bandas de Nu-metal, como Korn, Deftones o Linkin Park. Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967) logra en esta octava novela demostrar, con eficacia conceptual, por qué es uno de los escritores hispanoamericanos actuales más interesantes. El gran choque emocional que convoca la novela, su decir directo cuyo artificio reside en la compleja psicología interior de unos personajes que, con crudeza y sin tapujos, van explayando su circunstancia, es una ejercicio narrativo que explora lúcidamente el devenir de las relaciones humanas en el umbral entre la adolescencia y la madurez.
Como ha señalado en variadas ocasiones Paz Soldán, la novela tiene un origen en una investigación periodístico-criminal que realizó sobre una serie de asesinatos que ocurrieron en Ithaca, la ciudad estadounidense donde reside el autor. En principio, la novela sería más bien policíaca pero con el tiempo se convierte en una “meditación sobre la pérdida”. Parentescos y lazos van surgiendo mientras uno se adentra en sus breves capítulos. La novela se compone de una serie de piezas semejantes a relatos, con poca relación entre sí, que posteriormente desvelarán una historia contada por personajes que a primera vista parecen carecer de apego a su cotidianeidad.. Nos hablan de la nieve y su presencia insobornable, de Cheerleaders, que son el símbolo de la popularidad rápida en Madison, de una continuidad de funerales sin términos… En palabras de Amanda, una de las protagonistas de la novela: «El cielo opresivo de Madison sólo es perfecto para los funerales amargos en cementerios con lápidas semienterradas en la nieve» (p. 129).
El arranque de la serie de monólogos lo hace Tim. Este y su hermano gemelo Jem intercambian roles según la circunstancias, llegando incluso a incluir los primeros amores de Jem. Amanda, hastiada desde el comienzo de la grisácea vida en Madison, alberga a una escritora en ciernes que mediante su blog irá construyendo otro Madison. Entre los diversos personajes de la obra destaca el perturbador señor Webb, militar retirado aficionado a los chistes de Playboy y con tendencias poco afortunadas para la tediosa vida social de la pequeña ciudad. Su intervención vendría a ser la del caballo en el complejo ajedrez de vivos y muertos. También encontramos al periodista que investiga los hechos, Daniel, obligado a recordar en el salón donde empezó su vida afectiva su reciente divorcio, y a Hannah, Yandira y Rhonda, unas chicas que no deberían por qué tener problemas para insertarse con éxito en la sociedad estadounidense pero que escogen un camino sin retorno donde experimentarán toda la fuerza del lado oscuro de la vida, sin titubeo alguno.
Esta es la primera novela de Paz Soldán ambientada en los Estados Unidos. Alberto Fuguet ya anunciaba en su blog, con bastante veracidad, que, a momentos, la novela parece estar escrita por uno de esos latinos nacidos en los Estados Unidos que no hablan en español. Esta observación tan interesante nos hace pensar en la dirección hacia la que se dirigirá la narrativa de Paz Soldán y, con ello, preguntarnos acerca de las nuevas facetas temáticas y escriturales que surjan en la narrativa hispanoamericana. Los vivos y los muertos podría llevar en sus genes el ADN de novelas como La ciudad y los perros, Juntacadáveres o Estrella distante. También nos podría recordar ciertas instancias de los relatos de Extinción de David Foster Wallace. Si ya teníamos a Edmundo Paz Soldán como autor de cabecera dentro de su generación, con Los vivos y los muertos entendemos que la consolidación de su trabajo narrativo en otros lugares y la mutación que cobre su obra tendrá cada vez mayor calado e influencia en las nuevas generaciones de escritores en español.


Edmundo Paz Soldán: "Me enorgullece que la novela haya sido reseñada en la revista Rolling Stone"

Durante los últimos años, Edmundo Paz Soldán ha construido una producción novelística que ha despertado con singularidad el interés de la crítica. Él mencionó en una ocasión la impresión generalizada que observó de ésta, la cual afirmó que sus historias eran “atemporales” y que podían ocurrir en cualquier lugar. Es por ello interesante observar este rasgo en los vivos y los muertos, poder ver mezcladas y por partes separadas las piezas de esa Norteamérica real e imaginaria. Autor de novelas ya conocidas como Río Fugitivo (1998), Sueños Digitales (2000), El delirio de Turing (2003) y Palacio Quemado (2006). También coordinador con Alberto Fuguet la antología de cuentos Se habla Español – Voces Latinas en U.SA (2000) y la compilación de ensayos Bolaño Salvaje, coordinada junto a Gustavo Faverón sobre la obra del escritor chileno. Acerca de la concepción de su nueva novela, los materiales literarios que utiliza, lecturas sobre escritores actuales hispanoamericanos y españoles, etc. Paz Soldán nos habla.

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