sábado, abril 20, 2013

Las Eternas, Victoria Álvarez

Versátil, Barcelona, 2012. 352 pp. 17,90 €

Carmen Fernández Etreros

Una de las novedades que más me han sorprendido de literatura juvenil es la última novela Las Eternas de Victoria Álvarez, que ya me había gustado en Hojas de dedalera. Una novela diferente que sorprende en un universo literario juvenil bajo la moda de las novelas distópicas o la última hornada de novelas románticas. Victoria Álvarez combina con gran habilidad en Las Eternas el amor, la fantasía e incluso el horror con un ritmo peculiar e hipnótico.
Victoria Álvarez nos traslada en esta novela a la decadente Venecia de 1908, con sus canales sucios, sus góndolas negras y sus casas húmedas, a la que un día llegan un misterioso juguetero  llamado Gian Carlo Montalbano y su hija Silvana. Ambos se instalan en una casa en ruinas, que reforman, y abren una juguetería, "La Grotta della Fenice". El problema es que enfrente se encuentra la antigua y emblemática juguetería de los Corsini, de Venecia. En la juguetería de los Montalbano las mariposas vuelan sin hilos ni mecanismos aparentes y las muñecas hablan y se mueven, incluso son tan perfectas que parecen de carne y hueso.
Ante la llegada de este nuevo rival para su negocio Mario Corsini decide a averiguar los secretos del arte de los Montalbano e intenta entablar amistad con el juguetero y su hija, la bella y extraña Silvana. Pero Mario sin querer descubrirá que su secreto y sus cualidades artísticas superan los límites de la ciencia y la realidad y no podrá a escapar al misterio de los Montalbano.
Además de una trama diferente y original, que entronca con la historia de Mary W. Shelley y su Frankestein y quizás también con las aventuras del inolvidable Pinoccio, del también italiano Carlo Collodi, destaca el ágil ritmo con que dota la historia la autora, ya logra mantener al lector pegado a las páginas hasta que termina la novela. También los personajes Mario y su hermano Andrea, los dueños de la juguetería Corsini y la hija de Montalbano, una fémina extraña y complicada para las mujeres y los hombres de la época. Silvana sorprende tanto por su belleza como por su extraña actitud, ya que vive recluida en el taller de su padre trabajando en los innumerables juguetes que ambos crean.
El pilar de la novela es el amor entre Mario y Silvana, una pasión incondicional que está lejos de toda lógica y realidad. Uno de esos sentimientos que traspasan las fronteras de la realidad y por el que ambos personajes luchan durante toda la novela y que surge en contadas ocasiones. En suma Las Eternas es una novela juvenil ágil y dotada con una historia y unos personajes originales que atrapa al lector desde el primer momento y que es uno de los grandes aciertos de esta temporada.


Victoria Álvarez: "Los libros son la máquina del tiempo más poderosa que existe»


Con Hojas de dedalera, su primera novela, Victoria Álvarez sorprendió a un buen puñado de lectores, y no sólo aficionados al género fantástico. Ahora lo hace de nuevo con la segunda, Las eternas, una historia de mujeres artificiales, ambientada en Venecia, en que la búsqueda del amor perfecto mueve a los personajes a aventuras sin fin. En esta entrevista, exclusiva para La tormenta en un vaso, su autora nos desvela los secretos de esta nueva y esperada entrega.

Las eternas nos evoca de inmediato el mundo de Hoffman y sus mujeres artificiales. ¿Forma parte este autor de sus referencias literarias o es mera casualidad?
—La verdad es que fue una casualidad. Cuando estaba acabando de escribir la novela una de las amigas a las que les conté a grandes rasgos en qué consistía la trama me recomendó que leyera El hombre de arena porque creía que me resultaría interesante, y efectivamente me llamó mucho la atención, sobre todo por ciertas similitudes que existen entre Olimpia, la protagonista de Hoffmann, y la que yo había creado para Las eternas. De hecho, después de haber leído aquel relato decidí incluir un pequeño homenaje al comienzo del capítulo VII mencionándolo como uno de los numerosos libros que Silvana Montalbano tiene acumulados en su habitación. Dado que nuestros gustos literarios se parecen mucho estoy segura de que le habría fascinado tanto como a mí.



 Entra AQUÍ para leer la entrevista completa