martes, julio 10, 2007

Desde aceras opuestas. Literatura/cultura gay y lesbiana en Latinoamérica, Dieter Ingenschay (ed.)

Iberoamericana-Vervuert, Madrid, 2006. 304 pp. 24 €

Guillermo Ruiz Villagordo

¿Habrá que destacar a estas alturas la importancia de la creación latinoamericana nacida a la sombra de lo/s gay/s? Tal vez sí, porque sólo somos algunos seres retorcidos los que acostumbramos a clasificar nuestras lecturas mientras el resto se limita a disfrutarlos. La lista de hitos, más o menos conocidos para el lector común pero sin duda incontrovertibles para eso que damos en llamar historiadores de la literatura ahora que ese siglo de oro latinoamericano que fue el siglo XX se ha convertido en pasado, es considerable: la totalizadora y de unas sorprendentes desvergüenza y sapiencia Paradiso de José Lezama Lima, De donde son los cantantes, Cobra y otras novelas de Severo Sarduy pobladas por travestis posmodernos de pluma y pensamiento, El beso de la mujer araña de Manuel Puig y su ambiguo homenaje a las divas del cine, Antes que anochezca de Reinaldo Arenas o la apasionante narración en clave real pesadillesca de una vida inquieta...
Las áreas de estudio que se nos presentan son poco más que infinitas, toda vez que continuamente se ven incrementadas con nuevos textos de nuevos autores que se convierten en pequeños clásicos (pienso en Pedro Lemebel, en el discutible Jaime Bayly o en mi bendita Rita Indiana Hernández, perdida en algún rincón del Caribe). Por ello lo más inteligente a la hora de abordar materia tan dispersa es elaborar una recopilación como ésta, en la que diecisiete autores exponen otros tantos estudios de carácter especializado en torno a diversas facetas de lo gay en la literatura latinoamericana, con una breve parada de la mano de Carlos Márquez en lo pictórico.
El abanico de propuestas abarca desde autores ya clásicos como Manuel Mújica Láinez, Cristina Peri Rossi y su relativamente reciente El amor es una droga dura o el mencionado Puig, de quien encontramos una investigación sobre las distintas formas de censura en su obra (incluida la suya propia) y el análisis del guión que elaboró sobre la pequeña joya El lugar sin límites de José Donoso para Arturo Ripstein, a otros aún por descubrir como Osvaldo Lamborghini y su inacabada e hilarante Tadeys, Néstor Perlongher o Jaime Manrique con su interesante (y, espero que sólo de momento, desconocida para mí) Eminent maricones, así como profundiza en un aspecto tan marginal como el lesbianismo en una literatura ya de por sí tan marginal como la chicana (si exceptuamos a las estrellas Sandra Cisneros y Julia Álvarez). Un tratamiento especial merece el SIDA, interés que nada sorprendente (recordemos El SIDA y sus metáforas de Susan Sontag) aunque nos resulte incómodo, como un escalón más que no podemos dejar de pisar si queremos llegar a la verdad. Con su mezcla de gozo y muerte y la culpabilidad que consecuentemente se instala en la mente del enfermo, ha inspirado obras a la vez vitalistas y desoladoras como la autobiografía de Arenas o el hermoso poemario, tristemente desconocido en España, Invitación al polvo del genial Manuel Ramos Otero.
Hay que advertir que el lenguaje utilizado en general en este libro es de tipo académico, por lo que en ocasiones el lector inexperto puede encontrarse un tanto perdido, pero si supera ese escollo inevitable podrá descubrir una perspectiva nueva y sugestiva que apenas empezamos a vislumbrar en unos textos que en realidad no conocíamos tan bien como creíamos. Sin duda esta compilación no es más que el aperitivo de los jugosos hallazgos que seguirán.