viernes, septiembre 06, 2013

Cuentos inéditos, Bram Stoker

Trad. Lola Ponte Miramontes. Ediciones del Viento, A Coruña, 2013. 208 pp. 15,95 €

Pedro Pujante

Hablar de Bram Stoker (1847-1912) nos trae irremediablemente a la memoria la lectura de la magnífica pieza de horror Drácula u otras horripilantes historias como El entierro de las ratas o la también celebérrima novela La madriguera del gusano blanco. Es por lo tanto Stoker un nombre asociado a la literatura de terror de la época victoriana inglesa. No obstante, para conocer todas las virtudes literarias de este autor habrá que leer estos Cuentos inéditos que acaba de publicar Ediciones del Viento. Porque estas historias, hasta la fecha desconocidas para el gran público, se alejan del submundo de lo oculto y de lo siniestro para ofrecernos una cara y un registro diferentes de este escritor irlandés de culto. Son siete relatos que permanecían olvidados en periódicos y revistas, inencontrables en las antologías.
"El Misterio del viejo Hoggen", posiblemente la pieza más macabra del volumen, es una aventura de humor negro con dosis de intriga, en la que la extraña desaparición de un millonario, la noche, la muerte y acantilados inhóspitos se entrelazan de forma magistral. La tensión y la trama van solidificando lentamente el terreno narrativo a medida que caminamos en el relato hasta arribar a un desenlace sorprendente y para nada esperado.
Conocida es la relación de Bram Stoker con el afamado actor de teatro Henry Irving. De las experiencias que Stoker vivió en el mundillo teatral se desprenden dos historias que aquí podrá el lector encontrar: "Las ocasiones en que Sir Henry Irving se salvó por los pelos" y "Las confesiones: Historias de un actor mediocre". En la primera se crea un juego entre realidad e invención con gran ironía. Varias anécdotas muy breves se presentan, se afirman para ser desmentidas a continuación, en un tono jocoso, haciendo dudar al lector sobre qué es cierto y qué es invención.
El relato "Una viuda joven" desgrana una bella aventura amorosa, un amor platónico en el que la suplantación, el enamoramiento idealizado y los códigos de una época encorsetada son magistralmente expuestos. El resultado final es una breve pieza con pinceladas de comicidad y ternura a partes iguales.
Otra de las historias tiene lugar en un tren. Hablamos de "Un pasajero bebé". En ella ocurre un suceso inusual con un molesto niño, y que como viene siendo habitual en este compendio de relatos, un final imprevisible nos aguardará, produciendo en el lector esa impresión de desconcierto y asombro que solo los grandes escritores saben imprimir a sus historias. En definitiva, un ramillete de cuentos distintos que ayudarán a los amantes de Bram Stoker a apreciar su faceta menos lúgubre, en su habitual estilo directo y claro, y de paso contemplar, a través de su prosa más naturalista y sencilla, los paisajes de la época en la que le tocó vivir. Y al resto de los lectores para disfrutar de uno de los mejores prosistas del siglo XIX.

1 comentario:

El lector Indiscreto dijo...

Una entrada mega interesante. No tenía idea que Bram Stoker había escrito cuentos! Tengo puras ganas de leerlos.

Saludos!