martes, mayo 20, 2008

ABC diario, PablOtero

Texto e ilustraciones de Pablo Otero. Fotografías de Javier Álvarez. Kalandraka, Pontevedra, 2007. 68 pp. 17 €

Carmen Fernández Etreros

Con esta nueva propuesta de la colección «Alfabetos» la editorial Kalandraka nos confirma su nuevo apoyo al álbum ilustrado, en este caso dirigido a adultos. Una propuesta un poco inusual en nuestro panorama editorial. Un libro en el que la ilustración es esencial y en el que el texto está ausente, por lo que podría entrar en la categoría de libro de imágenes, libro de arte o libro de autor.
Pablo Otero, artista gallego e ilustrador de libros infantiles, proyecta en ABC diario un camino a la experimentación artística en el que se combinan la fotografía, la escultura en metal, la dramatización y una compleja escenografía. El autor gallego en este juego multidisciplinar nos invita a un paseo por un día en la vida de un «artista payaso» muy original. Desde que se despierta hasta que se acuesta, desde A a la Z. El artista se despereza, se lava los dientes, se afeita y se lanza a su labor diaria acompañado de las complejas letras de bronce.
Con este libro quizás solo se pretende sugerir, sorprender o divertir a un lector en busca de nuevos caminos expresivos. Una cómica aventura según explica el propio autor en la primera página.
Las ideas, los sueños y los letras se convierten en símbolos en las páginas de ABC Diario como en las de la primera entrega de la colección Al pie de la letra del consagrado artista Miguel Calatayud en las que la acuarela jugaba al escondite con las letras y la geometría.
Resulta menos claro en este caso, a mi modo de ver, su papel para los pequeños lectores, debido a algunas imágenes en las que muestra al original artista fumando. Eso no significa que no sea una original apuesta y la apertura de un camino a la experimentación y como modelo para la combinación de las diferentes disciplinas artísticas trabajadas en el aula, tales como el dibujo o la fotografía.
Una original colección que ha sido creada por la editorial Kalandraka como un capricho necesario después de diez años de andadura y de éxitos constantes. Un apoyo necesario a la belleza del álbum ilustrado que está situándose cada vez más con fuerza en el panorama de la Literatura Infantil.