miércoles, agosto 09, 2006

Matías y los imposibles, Santiago Roncagliolo

Siruela, Madrid, 2006. 114 páginas. 16,90 €

Carmen Fernández Etreros

La infancia es una edad irrepetible y los cuentos son necesarios para los niños. ¿Qué ocurre con un cuento cuando ya no se relata a nadie? ¿Se pierde? ¿Desaparecen sus personajes? Santiago Roncagiolo nos plantea este dilema en este libro para niños Matías y los imposibles que destaca por su originalidad y calidad estética.
El escritor peruano, autor de novelas como Pudor, El príncipe de los caimanes y Abril rojo, ha publicado otros dos libros para niños Rugor, el dragón enamorado y La guerra de Mostark. En Matías y los imposibles ofrece en un relato divertido cargado de sensibilidad. ¿A qué niño no le gustaría conocer personalmente a los personajes de un cuento y poder hablar con ellos? Matías y sus amigos “los imposibles” viven situaciones disparatadas y hasta carentes de lógica con las que los pequeños lectores seguro que disfrutarán.
Matías es un niño bajito, tímido y feúcho del que sus compañeros se mofan por su aspecto y falta de aptitudes para el deporte. Aunque no conoce el paradero de sus padres, Matías vive muy feliz con su abuelo y no se siente un niño desgraciado. Su abuelo siempre le cuenta un cuento sobre las aventuras del príncipe Guillermo, el malvado brujo Gorgon y el hada Luz, la salvadora del príncipe. Pero un día la rutina de Matías da un vuelco al morir su abuelo y quedarse solo. Los personajes del cuento entran en su vida real para ayudarle. Estos amigos, “los imposibles”, con su torpeza meten a Matías en situaciones divertidas. Matías y sus amigos tendrán que crear su propio cuento para lograr reunirse para siempre y que la realidad y la fantasía puedan convivir.
Matías y los imposibles, publicada por Siruela en una cuidada edición e ilustrada por Ulises Wensell, envuelve a los pequeños lectores que disfrutarán con los diálogos divertidos de los personajes “inexistentes” y de una dinámica aventura. Además, Roncagiolo demuestra su habilidad para conectar con el lector infantil al que implica de manera inteligente en el juego de la lectura.
Gracias a una trama sencilla el autor propone una reflexión sobre la fugacidad de la infancia y sobre la necesidad de los niños de disfrutar con la lectura en esta etapa de la vida en la que los sueños y los deseos se confunden con la realidad. Cito estas maravillosas palabras del narrador en Matías y los imposibles: “Pero en la vida, uno no siempre hace lo que quiere. Y ese día, mientras se abrazaban para despedirse todos supieron que no habría un cuento para reunirlos, y que pronto Matías crecería y se haría grande y no escucharía más cuentos...(p. 78)”. Para nosotros, y gracias a Santiago Roncagliolo, Matías y los imposibles se han reunido por fin en este cuento y animan a todos los niños a participar en sus aventuras.