miércoles, septiembre 19, 2007

Al Sur de la frontera, al Oeste del sol, Haruki Murakami

Trad. Lourdes Porta. Tusquets Editores (colección Maxi), Barcelona, 2007. 266 pp. 7,95 €

Carmen Fernández Etreros

¿Se puede amar a alguien por encima de nuestro propio yo? ¿Se puede arriesgar todo? ¿Se puede ir más allá de nuestros propios límites? ¿Hay algo al sur de la frontera, al oeste del sol?
El autor de moda, el japonés Haruki Murakami, nos susurra sentimientos en Al sur de la frontera, al oeste del sol, y nos muestra su habilidad para coser las soledades de sus personajes desde una trama aparentemente sencilla. Sorprende al lector cómo en una primera parte de la novela nos presenta un argumento fingidamente lineal en el que se nos recuerda la infancia de Hajime. El protagonista rememora con nostalgia su amistad infantil con una compañera del colegio. Shimamoto es una niña retraída, también hija única y acomplejada por una ligera cojera. Entre ambos se abre un universo de amistad y sentimientos diferente, que no pueden compartir con los demás. Un universo único para los dos.
En plena adolescencia Hajime se cambia de domicilio y ambos se separan, pero en los próximos años sentirán una fascinación mutua que no olvidarán nunca. Hajime seguirá con sus estudios en el colegio y en la universidad, un ligero activismo político, varias aventuras y un fallido noviazgo. Finalmente se casará con Yukiko, logrará con el dinero de su rico suegro montar un club de jazz y dejar su monótono trabajo. Hajime cumplirá su sueño y se convertirá en un feliz padre de familia.
Pero un día todo cambia. Shimamoto aparece de pronto en el club de jazz, y trastoca la vida plácida y controlada del protagonista con sus misterios y su extraña personalidad. Shimamoto ya no es la misma, luce una gran belleza y carece de su cojera infantil. Hajime se siente fascinado. El protagonista de la novela no puede controlar su propia vida. Sus días trascurren esperando que ella venga a verle al club de jazz. El amor, la atracción física y la pasión le llevan más allá de sus propios límites, al sur de la frontera, al oeste del sol.
La letra de la canción Pretend de Nat King Cole que escuchaba en su infancia con Shimamoto se repite ahora como una profecía: «pretend you’re happy when you’re blue». Finge que eres feliz, cuando estés triste. Su vida se ha convertido en una farsa.
Hasta aquí la novela de Murakami discurre por los cauces previsibles, pero en este punto cambia de manera radical. Cambían las vidas de los protagonistas, cambía la personalidad de personajes lineales como la esposa de Hajime. El ritmo narrativo cambia totalmente. El narrador y el lector se debaten entre la vida real monótona del protagonista y su conflicto interior, sus encuentros con la triste y misteriosa Shimamoto, sus sueños y sus mentiras. El protagonista no puede retorcer: «Tal como tú dijiste una vez, en algunas cosas no se puede retroceder. Sólo se puede seguir avanzando...» (p. 224).
Tusquets edita en bolsillo una de las primeras novelas de Haruki Murakami, conocido por novelas como Tokio Blues, La caza del carnero salvaje, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Sputnik, mi amor y Kafka en la orilla.
Desde la publicación de sus últimos libros, Haruki Murakami se ha convertido en todo un fenómeno literario a nivel mundial. ¿Cuál es su secreto? Quizás su sencillez, su manera llana de contar situaciones psicológicas asfixiantes, sin tremendismos. Quizás su forma de apoyarse en la autobiografía, en sus propios sentimientos. Lo que está claro es que engancha de manera irremediable y sin querer pasas a formar parte de la tribu de seguidores de Murakami.