martes, febrero 14, 2012

Adrift's Book, Sayak Valencia

Aristas Martínez, Badajoz, 2011. 190 pp. 18 €

Miguel Baquero

Aunque su autora la califique como “novela”, Adrift's Book es un libro intermedio, entreverado entre narración y poesía. Una mezcla de géneros como, al fin, la mezcla es la clave principal de este libro, no exactamente poesía, no exactamente prosa. Adrift's Book es la última obra de la artista nacida en México Sayak Valencia (Tijuana, 1980), quien en sus libros se califica como filósofa, poeta, ensayista y exhibicionista performer y que ya se dio a conocer con otras obras como Capitalismo gore y El reverso exacto del texto. En el caso de Adrift's Book partimos de una figura tan “novelística”, arquetípica en la narración como es El Detective y de la trama, asimismo tan policiaca, de una muerte. La autora toma eso no para desarrollar una historia policiaca al uso, sino para crear una investigación, sí, pero en los terrenos interiores del propio protagonista, una pesquisa en su cuerpo, en su ser, en su yo. Una “intriga” desarrollada en terrenos íntimos y oscuros, a veces inasibles, inexpresables, esos terrenos a cuyo borde se asoma la poesía…
«El Detective recuerda el cabello rojo de La Muerta flotando. Recuerda el estupor que le causó ver todo ese rojo rodeando la cabeza. Recuerda la decisión de seguir, de investigar, de hacer suyo el caso. Recuerda también que en ello supo que lo que realmente elegía era desandarse. Retomar su camino inverso hacia el género femenino».
En el camino del protagonista, de El Detective hacia su propio ser —y perdón que haya de reseñar un libro de poesía de forma tan narrativa—, en la búsqueda de El Detective en pos de las “Othras” que le componen, se cruzan desde la niña, Chantal, de la que un día fue padre, a la enigmática Mujer de los Detalles. Se trata de un camino de desdoblamiento, no sólo en el interior del protagonista, y sus géneros en tránsito (él-la); se da también una dislocación en el Narrador Omnisciente, que encuentra un Contranarrador, también incluso en los colores en torno, desde ese rojo abrumador de la sangre del que escapa El Detective, a través del “Índigo”, hacia el azul final, símbolo del sexo opuesto. “¿Cómo puede alguien seguir viviendo después del azul?”, se pregunta la autora.
El Detective parece haber llegado a una conclusión, «El Detective piensa en el momento del alumbramiento, en Chantal deslizándose entre sus piernas», pero su investigación va mucho más allá, como en las novelas policiacas, más allá incluso de la decisión final que marca su transexualidad, más allá incluso de cualquier intento de definir a las personas, «Quién es un hombre?, ¿Quién es una mujer?», dice sólo el último capítulo/poema de este libro, titulado “X [Y] X”.
Adrift's Book es un libro, sin duda, peculiar, un pasillo entre géneros, tanto literarios como sexuales, un camino, una incisión radical en uno mismo, una pregunta continua sobre nuestra identidad, nuestras negaciones y nuestra verdad, al fin.